18 de janeiro de 2013

Negami ut

Textos: Iago Morais   ||   Vídeo: David Francisco   ||   2012



Tienes el negro en las tenazas de tus dedos y tus pies tienen el negro porque ya no vuelan sobre el suelo. Te tiñe el negro como te tiene el miedo, y el miedo te puede porque no puedes con ello. También es negro tu papel, tu imagen, el sonido, la voz, y también es negro tu reflejo.

No hubo blanco donde pausar el negro de mis palabras, negras palabras. A veces, sólo necesitas respirar, inspirar, expirar y morir. Volar del devenir, no decidir si vivir. La muerte como único elixir es el modo de existir. Desistir de vivir. Pasar el tiempo nadando en aguas de borrajas. Somos seres inútiles, y el que más aquel que no se percata de su inutilidad. ¿Has llegado al final de tus días con tus dudas hechas certezas? Pues eso, inútil.

Eres el llanto de las gárgolas, de la excomunión de los vencidos. Sueles ir a ras del vuelo de algún suicida de pardo pelo y tersa piel. Puedes pero no quieres. Que suenen los réquiem, que guarden el duelo.

Escuchaste alguna vez que lo que no está visto no existe, pero queda el rostro. Nos quedan los rostros, como fotogramas de la película de lo pasado, la película que ponemos a funcionar dentro cuando la angustia de un futuro más vacío se avecina. El rostro, último elemento que conforma la memoria. A veces, la película se para en el mismo fotograma, y es cuando decimos «me quedé aquí».

15 de janeiro de 2013

La parte más central del sistema periférico

Te voy a recordar, al volar,
tu pecado es vanidad,
la corriente nunca atrás.
Te quiero recordar, quizás,
la corriente no puede retornar.
Marchitas, cínico por amar,
dieciocho no bastan, 
te intento recordar.
El hombre necesita Dios, 
pero tu pecado es vanidad.
Somos soberbios, engreídos
y quizás hechos de plástico,
pero la corriente puede más,
si te dejas llevar, 
insisto en recordar,
el horizonte nunca es el final.
A tus pasos el asfalto arde,
voracidad urbana, circuncisa.
Aunque por esas piernas, 
aquellas disonantes, 
separadas por mi anhelo,
por esas piernas
voy a arruinar mi vida.
Aun así hoy es un día perfecto,
y urge recordar, por ejemplo,
que habitas por cada segundo
la parte más céntrica
de mi sistema periférico.

13 de janeiro de 2013

"La depresión tiene que ver con una experiencia de pérdida, y no es extraño que la creatividad surja como una manera de escapar a esa tristeza, a esa sensación de pérdida."

Para decir adiós

Una perpetua angustia de vómito,
llena mis escombros de náuseas.
Siento mis vísceras en nudo, 
desnudas de ser, 
pura sangre anudada.
Evito la horizontalidad,
erguido y despierto.
Sonámbulo deambulo,
creo haber muerto.
Desordeno el orden de los armarios,
busco cesar este temblor.
Recuerdo haber estado vivo,
en estos momentos
la vida es un mal menor.
Este filo era lo que buscaba, 
el nudo que me ahoga,
deshacer ya mi interior.
Sangre que en vida guardaba,
este cuchillo la derramó.
Ahora la horizontalidad me llama:
curiosa forma de decir adiós.